Al telefono Hellen fue muy amable, pero nuestra llegada en medio de la lluvia nos recibio con un trapero siguiendo nuestros pasos. Poco amable la senora, la vista al lago y al volcan arenal, esta cubierta por varios arboles, el desayuno fue bueno pero la mesera tuvo una actitud vigilante, para nada agradable. Habiamos reservado dos noches pero el mal...
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