El encargado del hotel nos dijo que querían que nos sintiéramos como si estuviéramos en nuestra propia casa, y la verdad es que la gente que trabaja en Azkoaga Enea lo consigue.
Una de las mañanas bajamos más de una hora tarde a desayunar, y como el buffet estaba cerrado, fuimos a la cafetería. Desayunamos de todo (café, pintxos, bollería,...
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