Lugar muy tranquilo y cómodo, alejado de cualquier núcleo urbano. Es muy usado por caminantes del Camino de Santiago. Cocina -cena- casera, abundante y apetitosa. Desayuno correcto, pero con poca variedad. Personal muy amable y servicial. Faltan por completar algunos detalles, p.ej. un ascensor. La piscina no estaba operativa a pesar de estar a final de junio.
Lo recomendamos para...
Más
