Hice una visita a la Marina en enero y ojalá no lo hubiera hecho. La comida era normal en el mejor de los casos y el personal parecía ser exclusivamente concentrarme en contando los minutos hasta el turno terminó. Hubo unos cuantos jóvenes que parecían ser amigos del personal y arruinó el ambiente con su interminable jure que era tolerada...
Más
