Hotel acogedor en un precioso pueblo, muy bien ubicado para excursionar hacia Grindelwald y Lauterbrunnen. Todo muy limpio. Estuvimos en una habitación stándard, pequeñita, el baño también pequeñito. TEnía un balconcito y una ventana. Lo único es que estaba en un tercer piso sin ascensor, y después de todo el día excursionando... El desayuno buffet variado y correcto. El trato...
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