Pasamos una noche en el otoño del mar de Smögen. Terminamos en el anexo, que es probablemente una antigua escuela y indicaciones claras de éste. No es exactamente un acogedor hotel o algún sentimiento allí pero un pequeño departamento. El spa, que es mucho más y más publicidad estaba llena de gente y no personal que significaba que era vidrio...
Más
