Estuve el verano pasado para visitar a unos amigos que viven en la isla, y sólo puedo decir que el trato fue inmejorable. Es un lugar en el que te sientes tan bien acogido, con la habitación limpia, luminosa, con vistas al mar (qué amaneceres desde el balcón!), comida casera, rica y abundante. Desde luego, el acceso es algo empinado,...
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