Correcto alojamiento, vistas maravillosas desde nuestra terraza (puesta de sol incluída), cama cómoda, limpieza diaria, buena atención, situación estupenda, fuera del circuito de los turistas, cruceristas o no. Y un precio inmejorable. Saludos cordiales a Maria, Yorgos, Takis, a la señora encantadora que siempre sonreía aunque no entendiese un pimiento, y a Moka (la perrita) Volveremos.
