Nada dura para siempre, nada permanece igual ... Tuvimos la suerte de alojarnos allí cuando estaba en su apogeo. Fue un milagrosamente precioso castillo, totalmente restaurado, tan romántico y lujoso. Me entristece que este inestimable propiedad ha padecido a manos de aquellos con menos visión y más avaricia.
