Nos encantó alojarme en Masseria Montenapoleone y ojalá nos hubiéramos quedado más de una noche. Teníamos una espaciosa, preciosa habitación con baño precioso y la cama más cómoda en la que he dormido en Europa. Los jardines son preciosos con flores y plantas por todas partes. Disfrutamos caminando por los olivos y viendo los animales, también. El desayuno era delicioso,...
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