Pisar las losas del convento; deleitarse con sus obras de arte mientras se deambula por sus pasillos o se repone fuerzas en el refectorio con productos de la propia huerta, mientras oyes música de ambiente y te atiende un maître sencillo y afanado en servirte; visitar la cueva de San Juan de la Cruz; despertarse dulcemente con los pájaros en...
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- Hosteria Real De Pastrana
