Fuimos a pasar tres días y desde luego fue una experiencia muy interesante. El hotel es precioso, el trato exquisito y el restaurante de lujo. La ubicación es impresionante. Como parte negativa los accesos son un poco complicados pero es que el enclave es realmente precioso, vale la pena el viaje, sin duda. Para desconectar es un sitio perfecto.
