El viaje desde el aeropuerto hasta la habana fue rápido, llegamos a la casa de humberto y miladys cansados y aturdidos con el cambio de horario, fue como llegar a casa todo limpio y ordenado, un trago de ron cubano y una vista maravillosa de la ciudad, la terraza es un mundo magico, fresca y decorada, el desayuno delicioso frutas...
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