Es un hotel de pocas habitaciones, amplias, cómodas y muy acogedor.
Atendido por Maurizio, un caballero italiano, que te hace sentir como si estuvieras en tu propia casa.
Los desayunos son abundantes y la amabilidad de todo el personal es para destacar.
Desde cualquiera de las habitaciones tienes una vista espectacular de la playa de Las Galeras y por las...
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