La hospitalidad es incomparable y nos sentimos como en nuestra casa. Nos atendieron a cuerpo de reyes. Las habitaciones, son limpias, arregladas con buen gusto.Una residencia con la decoracion tipica de Mexico. Facil trasnportacion en taxi o bus al centro de la ciudad. Un ambiente calido,familiar, acogedor. Cuando regresemos a Guanajuato nos hospedaremos alli.
