Muy bien ubicado, bonita decoración aunque necesita un poco de mantenimiento. A distancia caminable se tiene el corazón de Polanco: restaurantes, cafeterías, librería, etc., y muy cerca el Auditorio Nacional. El desayuno es lo básico para que llegues a un buen almuerzo. No tiene estacinamiento propio, pero enfrente hay uno y en la calle nunca he tenido problemas.
- Hotel Casa Castelar
