Al entrar uno recuerda la sencillez y buen gusto del Playa del Carmen de los 80´s (cuando no existía el lounge, había reggae y bajo impacto en las construcciones). Es un pequeño hotelito hecho con cariño. La comida es excelente, el pan maravilloso y la atención familiar. Gracias Maison Tulum
- Hotel Maison Tulum
