He estado dos veces en esta linda posada. La primera fue una revelación, con su lindo jardín de cactus y palmeras, sus cabañas rústicas pero con una decoración de buen gusto y una acogida calurosa de parte de Marisol y Max, los dueños. Ya soñaba con regresar a este lugar que me hizo pasar unos días llenos de tranquilidad y...
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