La casita de las flores es una belleza, un lugar tranquilo, lleno de vegetación, pajaritos madrugadores y un delicioso olor a jazmín. Las habitaciones tienen personalidad y son muy acogedoras. La cocina tiene TODO lo que uno puede necesitar, además de ser un buen lugar para conocer a los vecinos :)
Recomiendo no regresar muy noche, ya que las calles...
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