Es una casa de huéspedes donde puedes sentirte como en tu propia casa. Estuve en la Habitación Azul y es un lugar simplemente hermoso, con una atmósfera relajada y romántica. Keith ha sido muy buen anfitrión, dándonos toda la privacía necesaria para sentirnos a gusto. Un lugar donde seguro regresaré en ocasiones especiales, principalmente para revivir el amor. Felicidades!
