Llegar solo a un lugar nuevo donde no conoces nada ni a nadie, siempre es un reto.
Pero yo conté con la fortuna de hospedarme en el "CASTLE TAM" donde eres tratado como parte de una familia, siendo cada día mejor al anterior, compartiendo cenas, proyección de películas, invitaciones diarias a patinar, al cine o a fiestar, a eso sumale...
Más
