Nathalie y François han sido tan cercanos como si de familiares se tratara.La casa una verdadera joya (no se escatima en detalles ni de decoración ni de servicio).Con un salón donde al llegar por las tardes tras un día de excursión,tomarte una cerveza,un chocolate caliente o una infusión (o fumarte un buen puro con el amigo/compañero François).
5 días maravillosos...
Más
