El alojamiento nos gustó muchísimo por su ubicación entre montañas y porque la casa es un lujo para el viajero. Está decorada de manera muy acogedora, y los propietarios fueron unos anfitriones magníficos. Nuestra llegada a un salón lleno de velas, una música mágica y una copa de vino, nos hizo sentir como en casa.
El desayuno en el jardín...
Más
