Fuimos buscando un lugar especial en el que refugiarnos, y buscando por interenet encontramos este alojamiento. Es precioso, rústico y encantador. Las habitaciones son muy cómodas, la única pega es que no haya camas matrimoniales. Tienen funda nórdica, y una terraza fabulosa con vistas al pueblo que es también muy bonito. El desayuno es de muy buena calidad, con zumo...
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