Nos alojamos en enero de 2012, mi esposo, mi hijo y yo. Potrerillos es bellísimo. Con respecto a la cabaña , sufrimos varias desilusiones a medida que pasaban los días . En parte verán que mi comentario coincide en algunos puntos con el Wily, al que conocí casualmente como vecino de cabaña . Cuando llegamos fuimos recibidos por el hijo...
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