Los huéspedes son la prioridad de Phil y Ken, con lindos toques por todos lados. Fantástica y acogedora bienvenida, el pabellón Garbo para nosotros. Unas pequeñas quejas: la salchicha mala en el desayuno, ¿no tienen huevos escalfados? No hay opción de texto o fax en la televisión y tampoco ofrecían periódico. La habitación tenía poco espacio, pero estaba muy bien...
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