Fue nuestra segunda estancia en el hotel. La primera vez fue fantástico, pero ahora, ¡tengan cuidado! El problema más grande era el ruido. No eran las tablas del piso crujiendo, sino el club “ruidoso” que se ha apoderado del establecimiento en la parte trasera, en la calle Preston. A la 1.30am no es la mejor hora para sentirse forzado a...
Más
- Gestione la ficha de su perfil