mi esposa, mi madre y yo acabamos de regresar de una estancia de dos noches en el Glenroy, como muchos han dicho, desde el momento que llega hasta el momento en el que dejar que no pueden ser atendidos mejor, es simplemente imposible. Pat y maureen son los anfitriones más fantásticos, nunca nada es demasiado problema, son una total crédito...
Más
