tercera vez que nos alojamos en el Burswood. Todo fue perfecto, como siempre. George y Maureen son los mejores anfitriones y te hacen sentir muy bienvenido. El desayuno es una delicia y George es el mejor cocinero. Tienes que pedir un preparado desayuno o él no será feliz ; -) Estábamos muy tristes de partir ...
