El sitio es muy bonito y acogedor, como su dueña. Parece que estás en casa y es muy amplio, cómodo, limpio y agradable. Sólo hace un poco de frío por la mañana ya que quitan la calefacción por la noche, aunque puede que fuera porque era septiembre. El desayuno completo, casero y muy rico. Muy recomendable.
