es un hotel bueno, bien ubicado cercano al tren, metro y omnibus, a través de los cuales podés ir a todos lados. Las habitaciones son pequeñas, pero confortables, solo le falta ascensor subir seis pisos por escaleras cargados de valijas es realmente problemático. Buena atención, hay dos recepcionistas que hablan español y tambien hablan perfecto inglés.
