Cada vez que voy me gusta me, me siento mejor...como en casa...Francoise y Christele son unos anfitriones extraordinarios...te dejan intimidad pero siempre estan ahi si los necesitas....las habitaiones son preciosas y muy tranquilas...el desayuno impresionante con sus prodcutos caseros y la situacion, inmejorable....volvere, seguro.
