Edificio histórico, finca interminable, piscina agradable, trato amable y cordial, tranquilidad absoluta, y ambiente rural con simpáticos animales.
Lo más parecido en España sería un parador de turismo, tal vez el Chateau cuente con menos servicios hoteleros que éstos, pero a cambio tiene un ambiente más auténtico y familiar.
Además de lo mencionado en los comentarios precedentes, está bien saber...
Más
