El hotel, después de su reciente reforma, ha ganado en servicios y calidad si bien ha perdido algo del encanto decandente que tenía cuando fuimos a él allá por el año 1999.
Sus habitaciones son confortables, todas con excelentes vistas, como las que se tienen desde su actual cafetería (antes restaurante). El servicio ahora es más jóven (antes acorde con...
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