No fue una gran idea alojarse aquí, teniendo en cuenta que fui de trabajo a Múnich para una semana a una feria.
Mi habitación no tenía baño, sólo un lavabo para asearse. Tanto la taza como la ducha eran compartidas, y más te vale llevarte tu propio champú. Si tienes la mala suerte de alojarte cerca del salón del desayuno,...
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