un hostel perfecto para mí, una habitación blanca, cuando la ví, me quedé asombrada por su estilo, igual al mio. los baños compartidos eran casi privados, ya que nunca tuve que esperar y siempre estaban limpios. Karsten, fué la persona mas amable de Berlin, dispuesto a ayudarme y aconsejarme. La zona muy tranquila y repleta de bares es muy recomendable!!!!!!!!!!!!!!1
