Nos alojamos en esta pensión la última noche de nuestro viaje. Nos lo esperábamos sencillísimas y nos dieron una bonita sorpresa. Tuvimos que pagar en efectivo cuando llegamos allí, pero nos pareció un cajero automático a media manzana. Los tranvías pasan a una manzana, y tiene 6 restaurantes en la calle y un lugar de pizza un par de casas...
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