Me he alojado en este hotel dos veces, cada vez por cinco noches mientras trabajaba en la Biblioteca Nacional alemana unas cuantas paradas de tranvía. Lo recomiendo encarecidamente.
Primero, es peculiar, con habitaciones de diferentes formas y orientaciones. Segundo, tiene todo lo que uno necesita. Creo que todas las habitaciones tienen una cocina, que hace pagar por el desayuno innecesario....
Más
