Parece mentira que pueda existir un hotel tan tranquilo tan cerca de la mezquita de Córdoba y de sus calles alborotadas. Hotel precioso, encantador, impecable. Decoración exquisita, elegante y armoniosa en tonos blanco y beige que transmite una sensación de paz y tranquilidad, cuidada en los más mínimos detalles. Habitación preciosa con un cuarto de baño amplio y muy bien...
Más
