Doblado el precio en Semana Santa, se encuentra uno con un hotel viejo y poco limpio. Las colchas daban miedo. El personal del hotel intercambian barra de desayuno con cobrarte la habitación. No se nos permitió tener el coche unas horas ni aun pagando, aun estando diluviando y cargado hasta arriba. La situación, relativamente cerca, pero para acceder hay que...
Más
- Hotel Ibis Salamanca
