Alojarte en un hotel gay no significa aguantar un mal servicio, con arrogancia en las contestaciones del jefe de recepción y con una dejadez ante los problemas. El hotel Axel de Barcelona cumple todo esto. Nuestra calefacción no funcionaba correctamente. En pleno mes de enero acabamos la estancia con un catarro de aupa. El responsable de la recepción mostró una...
Más
- Hotel Axel
- Axel Hotel