Nos alojamos en Mas Regort puesto que las opiniones que habíamos leído de la casa y sus propietarios eran magníficas. Pudimos comprobar que todo lo que leímos era cierto. Cuando nos recibieron Cari y Pere, fueron muy amables y cercanos. Nos alojamos en una habitación preciosa que tenía una terracita independiente desde la que podíamos ver el paisaje, los caballos...
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