Estuve un fin de semana con tres amigas de Barcelona. Livio, el dueño, estuvo en todo momento atento y disponible cuando necesitábamos un taxi, o consejos sobre un local para ir a cenar o donde tomar copas. Dos habitaciones muy tranquilas, cómodas y decoradas con gusto. A 5 minutos del Museo Nazionale, y muy cerca del metro de Piazza Cavour,...
Más
