llegamos a roma y en la estación no le sonaba a nadie el nombre del alojamiento,nos pareció raro pero bueno,fuimos en su búsqueda,en la calle no lo encontrábamos xq no había ningún cartel que lo anunciara,gracias q teníamos el número de portal,cuando entramos solo faltaban cucarachas y ratones que corrieran por ese bloque de pisos,daba miedo,el ascensor del año que...
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