Situación inmejorable, casi frente al Ponte Sant'Angelo, puedes ir caminando a todos sitios, a dos minutos de Piazza Navona y a diez del Vaticano, no cogimos ni metro, ni autobuses, lo vimos todo en seis días. Y lo mejor de todo, el servicio, un personal en- cantador, tanto Vincenzzo como Vera. El desayuno, "cortito" ya que hay poca variedad.
