Un hotel fantástico, muy céntrico pero con la ventaja de estar en una villa rodeado de un jardín y con piscina. El personal se desvive, el chef, Alfonso Laccarino (2 estrellas Michelin) es una persona encantadora además de un grandísimo cocinero. Muy recomendable el spa y sus tratamientos. Las habitaciones están muy bien decoradas, yo me alojé en una tipo...
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