Hotel poco convencional a dos pasos de Via Veneto, con una apuesta de interiorismo muy arriesgada que no deja indiferente. La recepción , presidida por dos guerreros japoneses, esta pintada de negro y rojo. Los ascensores exiben enormes vinilos con fotos en blanco y negro de Alberto Sordi o Sofia Loren cocinando spaghetti. El restaurante esta de moda, un ambiente... más
TripAdvisor le ofrece recursos fáciles y gratuitos para ayudarle a mejorar su anuncio y promover su establecimiento.
- Empiece aquí - Visite el Centro del propietario
- Agrega una foto
