Madre mía, madre mía, que ruina de hotel. Vale más el solar que el edificio. Puede que hace 150 años tuviera algo de encanto pero ahora está caduco. Todo es viejo. Y uno dice: "será viejo, pero barato". Pues no, es caro, carísimo. Por lo menos estaba limpio, pero ya podían renovarlo (empleados incluidos). Y un ruido. Uno vuelve a...
Más