Recomiendo este hotel por su relación precio - calidad, la habitación es cómoda, limpia, y con una vista esplendida. San Marino es un lugar de ensueño, para olvidarse del ruido y relajarse. El restaurante del hotel estaba cerrado por vacaciones, me quedé con ganas de probar sus famosas pastas. Volveré al hotel por su buena atención y comodidad.
