Nuestra estancia en Alla Marina fue perfecta. La habitación era completamente nueva, cómoda y decorada con mucho gusto. La situación inmejorable, justo en el pequeño puerto de Riomaggiore. Y, sobretodo, la atención del dueño, Sandro, que nos ayudó en todo lo posible. Es más caro que los otros hoteles en Riomaggiore, pero la verdad es que se nota la diferencia.
